Part 2 Prado Museum – Collantes, Francisco -- Visión de Ezequiel: la resurrección de la carne
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En el frente, una multitud de cuerpos desnudos y demacrados se extiende sobre un terreno irregular. Algunos parecen estar emergiendo de la tierra, otros yacen inertes o con expresiones de angustia. La palidez de sus pieles acentúa su vulnerabilidad y sufrimiento. Un esqueleto, situado cerca del centro, sirve como punto focal dentro de este grupo humano desolado.
En el centro de la composición, una figura anciana, vestida con ropajes azules intensos, se alza sobre esta multitud. Sus brazos extendidos apuntan hacia arriba, en un gesto que sugiere súplica o revelación. Su rostro, marcado por la edad y la solemnidad, irradia una expresión de autoridad y conocimiento. La luz incide directamente sobre él, destacándolo del resto de las figuras y otorgándole una importancia primordial.
El fondo presenta una ciudad en ruinas, con columnas rotas y edificios derruidos que se pierden entre la niebla y el cielo nublado. Esta ambientación evoca un pasado glorioso ahora desvanecido, sugiriendo decadencia y destrucción. La atmósfera es opresiva, cargada de presagios y una sensación inminente de catástrofe.
La pintura parece explorar temas relacionados con la muerte, la resurrección y el juicio final. El contraste entre los cuerpos desnudos y demacrados en primer plano y la figura iluminada en el centro sugiere una posible redención o transformación a través del sufrimiento. La ciudad ruinosa podría simbolizar la fragilidad de las construcciones humanas y la inevitabilidad del cambio. El gesto de los brazos extendidos, apuntando hacia un futuro incierto, invita a la reflexión sobre la esperanza y la fe en medio de la adversidad. Se percibe una tensión entre el sufrimiento terrenal y una posible trascendencia espiritual. La paleta cromática, dominada por tonos fríos y oscuros, contribuye a crear una atmósfera melancólica y contemplativa.