Part 2 Prado Museum – Correa de Vivar, Juan -- El profeta Jeremías
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Su rostro es severo, marcado por una barba espesa y oscura que cubre gran parte de su mandíbula. La mirada es intensa, dirigida hacia el espectador con una expresión que oscila entre la melancolía y la resignación. Una mano se extiende hacia adelante en un gesto ambiguo; podría interpretarse como una súplica, una advertencia o simplemente una señal de aceptación del destino. La otra mano permanece abierta, casi ofreciendo algo invisible al espectador.
Detrás de él, emerge una estructura arquitectónica con forma de arco que se diluye en la penumbra. Dentro de este arco, dos bandas enrolladas, como pergaminos, exhiben una inscripción latina. La caligrafía es elegante y precisa, aunque su significado preciso queda reservado para aquellos familiarizados con el texto bíblico. La presencia de estas bandas sugiere un contexto profético o religioso.
El uso del claroscuro es notable; la fuerte contraposición entre la luz que ilumina a la figura y la oscuridad del fondo crea una atmósfera dramática y enfatiza su aislamiento. La ausencia casi total de color en el fondo contribuye a esta sensación, concentrando toda la atención sobre el personaje principal. La composición vertical refuerza la impresión de solemnidad y trascendencia.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de profecía, sufrimiento y destino. El turbante podría aludir a una conexión con culturas orientales, posiblemente para enfatizar la universalidad del mensaje o para evocar imágenes de sabiduría ancestral. La expresión facial del personaje sugiere una carga emocional profunda, quizás el peso de una revelación divina o la anticipación de un futuro incierto. La ambigüedad del gesto de la mano invita a múltiples interpretaciones y fomenta la reflexión sobre la naturaleza humana y su relación con lo divino. El contraste entre la luz y la sombra podría simbolizar la lucha entre el bien y el mal, o la esperanza que persiste incluso en los momentos más oscuros.