Part 2 Prado Museum – El Greco -- Bautismo de Cristo
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La iluminación juega un papel crucial en la configuración de la atmósfera. Una luz intensa emana desde lo alto, iluminando las figuras principales y creando fuertes contrastes con las zonas oscurecidas que rodean la escena. Esta luz no es naturalista; más bien, parece provenir de una fuente divina, enfatizando el carácter sagrado del evento representado.
En la parte superior de la composición, se despliega un conjunto de figuras celestiales: ángeles y lo que parece ser una figura femenina central, rodeada por una aureola luminosa. Estos seres sobrenaturales parecen observar la ceremonia desde una posición elevada, otorgándole una dimensión cósmica y trascendental. La disposición de los ángeles es dinámica, con sus alas extendidas en un movimiento ascendente que refuerza la sensación de elevación espiritual.
El uso del color es igualmente significativo. Predominan los tonos oscuros y terrosos en las ropas y el paisaje circundante, mientras que el cuerpo desnudo resalta por su blancura, simbolizando pureza e inocencia. El rojo intenso presente en un manto drapeado añade una nota de dramatismo y pasión a la escena.
La composición se caracteriza por una marcada verticalidad, acentuada por las figuras alargadas y la disposición ascendente de los elementos celestiales. Esta verticalidad sugiere una conexión entre el plano terrenal y el divino, enfatizando la importancia del bautismo como un acto de purificación y transformación espiritual.
Más allá de la representación literal del evento bíblico, se intuyen subtextos relacionados con la gracia divina, la humildad y la redención. La figura del hombre que realiza el bautismo podría interpretarse como una encarnación de la autoridad religiosa, mientras que el individuo bautizado representa a la humanidad necesitada de salvación. El conjunto evoca un sentimiento de reverencia y misterio, invitando al espectador a contemplar los profundos significados espirituales inherentes a la escena. La expresividad de las figuras y la intensidad de la luz contribuyen a crear una atmósfera cargada de emoción y devoción.