Part 2 Prado Museum – Battaglioli, Francesco -- Fernando VI y Bárbara de Braganza en los jardines de Aranjuez
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El jardín se presenta como un espacio meticulosamente diseñado, con parterres simétricos y senderos que convergen en puntos focales distantes. La arquitectura es notable: un edificio imponente, probablemente parte del palacio real, se alza a la derecha, exhibiendo una fachada clásica con ventanas ordenadas y banderas ondeando desde su cima. A lo lejos, se vislumbran colinas y edificios más pequeños que sugieren una ciudad o pueblo cercano.
La multitud presente es considerable; un gran número de personas ataviadas con ropas elegantes pueblan el jardín, participando en actividades sociales aparentemente despreocupadas. Se percibe una atmósfera festiva, aunque también hay una sensación de formalidad impuesta por la presencia real y la estructura del entorno. La disposición de las figuras sugiere jerarquías sociales: algunos parecen estar más cerca de los personajes principales en el bote, mientras que otros se agrupan en segundo plano.
El uso de la luz es importante para establecer la atmósfera. Una iluminación suave y uniforme baña la escena, creando una sensación de calma y opulencia. Los colores son ricos y vibrantes, aunque dominados por tonos verdes, azules y dorados, típicos de las representaciones de la nobleza y el poder.
Subtextualmente, esta pintura parece celebrar la magnificencia del reinado y la prosperidad del reino. El jardín, como espacio controlado y artificial, simboliza el dominio humano sobre la naturaleza y la capacidad de crear un paraíso terrenal. La presencia real en el bote refuerza la idea de la monarquía como garante del orden y la estabilidad social. La multitud, aunque aparentemente despreocupada, sirve también para subrayar la importancia de la corte y su influencia en la vida cotidiana. Se intuye una intención propagandística: mostrar al poder real en un contexto de belleza, armonía y bienestar. La meticulosidad con que se ha representado el entorno sugiere una preocupación por la imagen pública y el deseo de proyectar una impresión de grandeza y sofisticación.