Part 2 Prado Museum – Maella, Mariano Salvador -- Pescadores
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición se articula alrededor de varios personajes: un hombre vestido con ropa tosca, posiblemente el pescador principal, está sentado junto a una mujer y un niño, quienes parecen estar examinando o distribuyendo pescado recién capturado. Otro joven, desnudo hasta la cintura, se encuentra en la orilla del agua, ocupado en manipular una red de pesca. Un perro blanco, situado cerca de este último personaje, añade un elemento de vitalidad a la escena. A la izquierda, una figura montada sobre un burro observa la actividad con semblante sombrío.
La luz es difusa y suave, creando una atmósfera brumosa que atenúa los colores y contribuye a la sensación general de quietud y resignación. El cielo, cubierto por nubes grises, refuerza esta impresión de melancolía. La paleta cromática se centra en tonos terrosos y apagados, con toques de rojo en la vestimenta de algunos personajes que contrastan sutilmente con el entorno.
Más allá de la representación literal de una actividad pesquera, la pintura sugiere una reflexión sobre la vida cotidiana, la laboriosidad y las dificultades inherentes a la existencia humana. La presencia de la ciudadela en la distancia podría interpretarse como un símbolo de poder o civilización, contrastando con la sencillez y la precariedad de la vida de los pescadores. El perro, único elemento que parece animado por una energía propia, podría simbolizar la lealtad, la esperanza o incluso la inocencia frente a las adversidades. La postura abatida del hombre sobre el burro sugiere un sentimiento de desasosiego o preocupación, posiblemente relacionado con las incertidumbres del futuro.
En definitiva, la obra transmite una profunda sensación de introspección y melancolía, invitando al espectador a contemplar la fragilidad de la condición humana frente a la inmensidad de la naturaleza y el paso del tiempo.