Part 2 Prado Museum – Hamen y León, Juan van der -- Florero y bodegón con perro
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En el primer plano, un perro blanco y negro se encuentra recostado sobre un suelo de baldosas rojizas y ocres. Su postura relajada y su mirada fija en una pequeña fruta que yace a sus pies sugieren una quietud contemplativa, casi como si participara del silencio inherente a la naturaleza muerta. La fruta, aparentemente olvidada o ignorada por el perro, introduce un elemento de vulnerabilidad y transitoriedad.
La mesa sostiene un bodegón exuberante. Un jarrón dorado, ricamente ornamentado, rebosa con una profusión de flores de diversas especies: tulipanes, girasoles, rosas, crisantemos, entre otras. La variedad cromática es notable; los amarillos y naranjas vibrantes de los girasoles se contraponen a los azules y rojos más intensos de las demás flores, creando un juego visual dinámico. A la izquierda del jarrón, una bandeja sostiene unas pocas frutas, posiblemente higos o melones, que aportan una nota de dulzura y abundancia. Dos copas de cristal, parcialmente visibles, sugieren un contexto festivo o ritual, aunque su presencia es discreta.
La iluminación juega un papel crucial en la composición. Una luz intensa ilumina las flores y el jarrón, resaltando sus texturas y colores, mientras que el resto de la escena se sumerge en una penumbra profunda. Esta técnica acentúa la sensación de profundidad y crea un ambiente de misterio y solemnidad.
Más allá de la mera representación de objetos, esta pintura parece explorar temas relacionados con la fugacidad del tiempo, la belleza efímera y la relación entre el hombre y la naturaleza. La presencia del perro introduce una dimensión narrativa sutil, invitando a la reflexión sobre la percepción sensorial y la contemplación silenciosa. El contraste entre la opulencia de las flores y la sencillez del entorno sugiere una meditación sobre la riqueza material frente a la transitoriedad de la existencia. La disposición vertical de los elementos refuerza esta sensación de elevación, como si se tratara de un altar dedicado a la belleza y al silencio.