Roerich N.K. – Lake Pyros. Stones
Ubicación: Collection of EM Velichko. Russia.Moskva
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El primer plano se caracteriza por un terreno ondulante, pintado con tonalidades cálidas que oscilan entre el ocre y el naranja rojizo. Esta paleta cromática sugiere una tierra árida, quizás expuesta a la luz solar intensa. Dispersas sobre este terreno encontramos rocas de diversos tamaños, delineadas con contornos definidos en tonos azulados y violáceos, lo cual las distingue del fondo y les otorga un relieve palpable.
En el plano medio, se extiende una masa acuática de color verde-azulado que contrasta con la calidez del primer plano. La superficie del agua parece tranquila, sin reflejos evidentes, contribuyendo a la sensación de quietud general. La línea de horizonte es clara y definida, separando el cielo de la tierra y el agua.
El cielo, pintado en tonos pastel de azul y violeta con pinceladas más libres y difusas, sugiere una luz suave y un ambiente brumoso. No hay indicios de nubes dramáticas o fenómenos atmosféricos violentos; la atmósfera es uniforme y apacible.
La composición se articula a través de la repetición de formas geométricas simples: las rocas son principalmente prismas irregulares, el terreno presenta ondulaciones suaves y el agua se extiende como una superficie plana. Esta simplificación formal contribuye a un efecto de abstracción que trasciende la mera representación mimética del paisaje.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una reflexión sobre la permanencia y la inmutabilidad de la naturaleza frente a la fugacidad del tiempo humano. La solidez de las rocas, su arraigo en el terreno, simboliza la resistencia y la perdurabilidad. La quietud del agua y la atmósfera serena sugieren un estado de contemplación y armonía con el entorno. El uso limitado de colores vibrantes podría interpretarse como una búsqueda de la esencia de la naturaleza, despojada de adornos superfluos. La ausencia de figuras humanas refuerza esta sensación de aislamiento y reflexión introspectiva. En definitiva, se trata de una pintura que invita a la contemplación silenciosa del mundo natural.