Henri Julien Felix Rousseau – The Waterfall
Ubicación: Art Institute, Chicago.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La obra presenta una densa vegetación tropical que ocupa casi toda la extensión del lienzo. El verde es el color predominante, manifestándose en múltiples tonalidades y texturas, desde los verdes oscuros y profundos de las hojas más grandes hasta los tonos más claros y luminosos que sugieren espacios abiertos entre el follaje. La composición se estructura a través de capas superpuestas de plantas, creando una sensación de profundidad y exuberancia.
En primer plano, se distingue un pequeño claro donde dos figuras humanas, representadas de espaldas al espectador, observan a un par de ciervos o antílopes que pastan tranquilamente. Las figuras humanas son relativamente pequeñas en comparación con la magnitud del entorno natural, lo que enfatiza su insignificancia frente a la fuerza y el misterio de la selva. La vestimenta de las figuras sugiere una conexión con culturas no occidentales, aunque estilizada y simplificada.
A la derecha, un grupo de plantas con flores rojas vibrantes introduce un contraste cromático llamativo, atrayendo la atención del observador y añadiendo dinamismo a la escena. En el fondo, se vislumbra una formación montañosa difusa bajo un cielo azul pálido.
La ejecución pictórica es precisa y detallada, con un tratamiento minucioso de las hojas, los troncos y las flores. Sin embargo, existe una cierta rigidez en las formas y una falta de perspectiva tradicional que confiere a la imagen un carácter peculiar, casi ingenuo. La luz se distribuye uniformemente sobre la escena, sin sombras marcadas ni efectos dramáticos.
Subtextos potenciales:
La pintura podría interpretarse como una representación idealizada de un paraíso tropical, un lugar remoto y prístino donde el ser humano convive en armonía con la naturaleza. La presencia de las figuras humanas observando a los animales sugiere una actitud contemplativa y respetuosa hacia el mundo natural. No obstante, su posición de espaldas al espectador también podría indicar una cierta distancia o alienación del entorno que están presenciando.
La exuberancia de la vegetación y la riqueza cromática podrían simbolizar la fertilidad, la abundancia y la vitalidad de la naturaleza. La falta de elementos perturbadores o amenazantes sugiere un estado de paz y tranquilidad. Sin embargo, la densa vegetación también puede evocar una sensación de misterio, peligro potencial y lo desconocido.
La simplificación de las formas y la rigidez en la ejecución pictórica podrían interpretarse como una búsqueda de una representación más esencial y simbólica de la naturaleza, desprovista de detalles superfluos o convenciones realistas. La obra podría ser vista como una reflexión sobre la relación entre el ser humano y la naturaleza, así como sobre la percepción subjetiva del mundo que nos rodea.