Nicolas Poussin – Cupids and genii
Ubicación: Hermitage, St. Petersburg (Эрмитаж).
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En la parte inferior del cuadro, un grupo de figuras humanas se encuentra reclinadas sobre un manto rojo, a los pies del árbol. Una figura femenina, con el cabello adornado con flores, parece estar recibiendo la corona que descienden los seres alados. La expresión en su rostro es difícil de precisar; podría interpretarse como una mezcla de reverencia y expectación. Alrededor de ella, otros personajes, también con apariencia infantil o juvenil, observan la escena con curiosidad e interés. Uno de ellos sostiene un instrumento musical, posiblemente una lira o arpa, insinuando una atmósfera festiva o celebratoria.
El paisaje que sirve de telón de fondo es difuso y brumoso, construido con pinceladas sueltas que sugieren profundidad y distancia. Se intuyen colinas y vegetación, pero la atención se centra en los personajes principales. La luz, aunque suave y uniforme, resalta las figuras centrales, creando un contraste entre ellas y el entorno más oscuro.
La pintura parece explorar temas de amor, victoria y divinidad. El uso de querubines y una figura femenina coronada evoca la mitología clásica, particularmente a Cupido (Eros) y Venus (Afrodita). La corona de laurel, símbolo tradicional de triunfo y honor, sugiere una celebración o un reconocimiento. La interacción entre los seres alados y la figura femenina podría interpretarse como una representación del amor divino que inspira y recompensa.
El manto rojo sobre el cual se reclinan las figuras humanas introduce un elemento de opulencia y solemnidad. Su color vibrante contrasta con la paleta más apagada del resto de la composición, atrayendo la atención hacia este grupo central. La disposición de los personajes en la parte inferior, mirando hacia arriba, refuerza la idea de una jerarquía entre el mundo terrenal y el celestial.
En general, la obra transmite una sensación de armonía y serenidad, aunque también se percibe un cierto misterio en las expresiones de los personajes y en la naturaleza difusa del paisaje. La composición invita a la contemplación sobre temas universales como el amor, la belleza y la divinidad.