Ortolano – Adoration of the Infant Jesus
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, la composición se centra en tres personajes: un hombre de rodillas, vestido con túnica verde y manto rojo, que sostiene sus manos sobre su pecho; una mujer, también arrodillada, ataviada con una túnica naranja y un velo azul, con las palmas juntas en actitud orante; y, entre ambos, un niño pequeño recostado en un pesebre de mimbre. La luz ilumina principalmente al niño, enfatizando su vulnerabilidad e inocencia.
La disposición de los personajes es asimétrica, pero equilibrada. El hombre se encuentra a la izquierda del espectador, mientras que la mujer ocupa el lado derecho, creando una sensación de movimiento y dinamismo en la composición. El uso de colores terrosos y apagados contribuye a crear una atmósfera de recogimiento y humildad.
Más allá de la representación literal de un momento religioso, se perciben subtextos relacionados con la protección y la veneración. La cueva puede interpretarse como un símbolo de refugio y seguridad, mientras que el paisaje montañoso evoca la vastedad del mundo y la soledad del nacimiento. La figura distante en el fondo podría representar a los humildes testigos de este evento trascendental.
El gesto de las manos del hombre, con una expresión contenida, sugiere contemplación y respeto. La mujer, por su parte, manifiesta una devoción más explícita a través de la postura orante. La composición general transmite un sentimiento de paz y reverencia, invitando al espectador a participar en este momento de íntima conexión espiritual. El pesebre, como elemento central, simboliza el origen humilde del personaje infantil, contrastando con la trascendencia de su destino.