William Roberts – Old Water Mill, North Wales
Ubicación: Museums and Art Gallery, Birmingham.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La perspectiva es clara; se aprecia la profundidad del valle mediante la disminución gradual del tamaño de los elementos a medida que se alejan en la distancia. Las colinas verdes, cubiertas de vegetación, delimitan el fondo, creando un marco natural para la escena central. El cielo, con sus nubes densas y grises, contribuye a una atmósfera melancólica y contemplativa.
En primer plano, el agua fluye sobre rocas irregulares, generando una sensación de movimiento y vitalidad que contrasta con la quietud del molino. A orillas del río, se distingue un objeto circular, posiblemente una rueda o parte de maquinaria agrícola, abandonada en la orilla, reforzando la idea de desuso.
En el lado derecho de la composición, sobre una pequeña elevación, tres figuras humanas aparecen observando la escena. Su presencia, aunque discreta, introduce una escala humana y sugiere una conexión entre el espectador y el paisaje representado. La vestimenta de estas figuras, con tonos rojizos, aporta un punto focal visual en medio del predominio de los verdes y grises.
El uso de la luz es fundamental para crear la atmósfera general. La iluminación es difusa y uniforme, sin sombras marcadas, lo que contribuye a una sensación de calma y quietud. La pincelada es suelta y expresiva, con trazos visibles que sugieren un enfoque en la textura y el ambiente más que en los detalles precisos.
Subtextualmente, la pintura evoca temas de decadencia, memoria y la relación entre el hombre y la naturaleza. El molino abandonado puede interpretarse como una metáfora del paso del tiempo y la fragilidad de las construcciones humanas frente a la fuerza implacable del entorno natural. La presencia de las figuras observadoras sugiere una reflexión sobre la contemplación de la historia y la belleza efímera del mundo que nos rodea. La escena, en su conjunto, invita a la introspección y a la consideración de la naturaleza transitoria de todas las cosas.