Johan Starbus – Catherine Opalinski (1680-1749)
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La mujer está representada de medio cuerpo, ligeramente girada hacia el espectador. Su expresión es serena, con una mirada directa que sugiere confianza y dignidad. El cabello, peinado con elaborados rizos y adornado con un pequeño accesorio rojo, enmarca su rostro. La piel presenta una palidez característica del ideal estético de la época.
La vestimenta es sumamente significativa. Un manto carmesí, de textura rica y brillante, cubre sus hombros y cae sobre el asiento. Se aprecia bajo este manto una blusa con encajes delicados que revelan parte del escote. Alrededor del cuello se distingue un collar o banda adornada con lo que parecen ser motivos heráldicos, posiblemente indicativos de su linaje o posición social. La presencia de estos elementos sugiere una ostentación deliberada de estatus y poder.
En la mano derecha, la mujer sostiene un abanico cerrado, un accesorio común en los retratos femeninos del siglo XVIII que podía servir tanto para regular el calor como para comunicar sutiles mensajes a través de su movimiento o posición. La pose con la mano es elegante y controlada, reforzando la impresión de nobleza y refinamiento.
El detalle del marco dorado, visible en la parte superior izquierda, añade un elemento de opulencia al conjunto. La iluminación es suave y uniforme, resaltando los volúmenes y texturas de las telas y el rostro de la retratada.
Subtextualmente, la pintura transmite una imagen de poder femenino, arraigado en la tradición y la nobleza. La formalidad de la pose, la riqueza del atuendo y la mirada directa sugieren una mujer consciente de su posición social y dispuesta a proyectar una imagen de autoridad y distinción. La elección de colores, especialmente el carmesí, simboliza la realeza, la pasión y el poder. El abanico, más allá de su función práctica, podría interpretarse como un símbolo de discreción y control, elementos clave en la conducta de una dama de alta alcurnia.