Roerich N.K. – Tibet # 136 (in the moonlight. Ladakh. Khardong)
Ubicación: State Russian Museum, St. Petersburg (Государственный Русский Музей).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La luz, presumiblemente lunar, ilumina los picos nevados, resaltando sus contornos angulosos y creando un efecto de brillo fantasmal. Esta iluminación no es uniforme; se concentra en las cimas, dejando el resto de la montaña sumido en sombras profundas que contribuyen a una sensación de misterio y aislamiento. La técnica pictórica parece priorizar la expresividad sobre el realismo detallado. Las pinceladas son visibles, aunque aplicadas con cierta deliberación para sugerir volumen y textura. No se busca una imitación fiel de la naturaleza, sino más bien una interpretación subjetiva del paisaje.
El autor ha dispuesto los elementos de manera que el espectador sienta la magnitud y la frialdad del entorno. La ausencia casi total de referencias humanas o señales de vida refuerza esta impresión de soledad y vastedad. La composición es simple pero efectiva; la verticalidad de las montañas contrasta con la horizontalidad del terreno, creando una tensión visual que mantiene el interés del observador.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una reflexión sobre la insignificancia humana frente a la inmensidad de la naturaleza. La atmósfera nocturna y la luz lunar evocan un sentimiento de introspección y contemplación. La repetición de tonos azules puede sugerir melancolía o serenidad, dependiendo de la interpretación individual. El paisaje se convierte en una metáfora del espíritu humano, enfrentado a sus propios límites y buscando trascendencia en lo inabarcable. La ausencia de detalles específicos permite al espectador proyectar sus propias emociones y experiencias sobre la escena, convirtiéndola en un espacio de resonancia personal.