Roerich N.K. – Гималаи #155 Горная гряда. Закат
Ubicación: State Russian Museum, St. Petersburg (Государственный Русский Музей).
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La paleta cromática es notablemente restringida, dominada por tonos azules y rosados. Los picos montañosos están delineados con contornos firmes y angulares, pintados en una gama de azules intensos que sugieren profundidad y sombra. Estos volúmenes se contraponen a las laderas y crestas, donde predominan los matices rosados, evocando la luz del atardecer o el reflejo de la puesta de sol sobre la nieve. La atmósfera general es serena y melancólica, reforzada por la ausencia casi total de detalles realistas; no se perciben árboles, vegetación ni signos de presencia humana.
El autor ha simplificado las formas naturales a figuras geométricas, reduciendo la complejidad del paisaje a su esencia estructural. Esta abstracción sugiere una intención más allá de la mera representación visual: parece buscar transmitir una sensación de inmensidad y trascendencia. La repetición de patrones angulares en las montañas crea un ritmo visual que invita a la contemplación.
La luz, aunque sutil, juega un papel crucial. No se trata de una iluminación naturalista, sino más bien de una fuente lumínica estilizada que define los volúmenes y contribuye a la atmósfera onírica de la escena. El cielo, pintado en tonos azulados pálidos, parece fundirse con las montañas distantes, difuminando los límites entre tierra y cielo.
En términos subtextuales, la obra podría interpretarse como una reflexión sobre la fragilidad humana frente a la inmensidad de la naturaleza. La ausencia de vida y la monumentalidad del paisaje sugieren un sentimiento de soledad y aislamiento. La paleta de colores, con sus tonos fríos y melancólicos, refuerza esta impresión de introspección y contemplación silenciosa. El uso de formas geométricas podría aludir a una búsqueda de orden y estructura en un mundo aparentemente caótico. En definitiva, la pintura invita a una reflexión sobre la relación entre el individuo y el universo, explorando temas como la trascendencia, la soledad y la inmensidad del tiempo.