Sotheby’s – Albert Lebourg - The Banks of the Seine at Puteaux
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El cielo domina la parte superior de la obra, ocupando casi un tercio del espacio total. Su tonalidad grisácea, salpicada de claros que sugieren la presencia intermitente del sol, contribuye a una sensación general de calma y melancolía. La luz no es directa ni intensa; se filtra a través de las nubes, creando reflejos sutiles en el agua.
El río ocupa una parte considerable de la composición, extendiéndose horizontalmente y proporcionando una línea de perspectiva que guía la mirada hacia el fondo. Su superficie está representada con pinceladas rápidas y vibrantes, capturando los reflejos del cielo y la vegetación circundante. Se distingue un pequeño bote amarrado a la orilla, añadiendo un elemento de cotidianidad a la escena.
La ribera se presenta como una franja irregular cubierta de hierba alta y árboles. La vegetación está pintada con tonos verdes y amarillos que sugieren una estación templada, posiblemente el otoño o principios de primavera. A lo largo del camino que bordea el río, se pueden apreciar algunas figuras humanas: un hombre sentado en la orilla, aparentemente absorto en sus pensamientos, y una pareja caminando a cierta distancia. Estas figuras, aunque pequeñas en comparación con el paisaje, aportan una escala humana a la escena y sugieren una atmósfera de tranquilidad y contemplación.
La técnica pictórica es caracterizada por pinceladas sueltas y expresivas, que enfatizan la textura y la luminosidad del paisaje. La ausencia de contornos definidos contribuye a crear una impresión de inmediatez y espontaneidad. El uso de colores apagados y tonos terrosos refuerza la sensación de quietud y melancolía.
Más allá de la representación literal del paisaje, la obra parece sugerir una reflexión sobre la fugacidad del tiempo y la belleza efímera de la naturaleza. La atmósfera brumosa y los colores suaves invitan a la introspección y a la contemplación de lo transitorio. La presencia humana, aunque discreta, subraya la conexión entre el individuo y el entorno natural, sugiriendo una búsqueda de paz y armonía en medio del paisaje. Se intuye un anhelo por capturar un instante fugaz, una impresión sensorial que trasciende la mera representación visual.