Sotheby’s – Maximilien Luce - Bas-Meudon, the Barge on the River, 1897
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En primer plano, un pontón o embarcadero se extiende horizontalmente, ocupando una porción significativa del espacio. Algunas figuras humanas, pequeñas e indefinidas, se encuentran sobre él, sugiriendo actividad cotidiana y una conexión entre el río y la vida urbana que se despliega en la orilla opuesta. La presencia de esta barcaza introduce un elemento funcional a la escena, evocando el transporte de mercancías o personas, un aspecto común en paisajes industriales y portuarios del siglo XIX.
La ribera está poblada por construcciones variadas: viviendas modestas, edificios más elaborados con detalles arquitectónicos visibles, y una vegetación exuberante que asciende en suave pendiente. La paleta de colores utilizada para representar estos elementos es igualmente rica y contrastante, con tonos cálidos predominando en las edificaciones y verdes intensos en la masa arbórea. La luz incide sobre los edificios, creando juegos de sombras que definen sus volúmenes y añaden profundidad a la composición.
El paisaje se presenta como una visión fragmentada y dinámica, donde la inestabilidad del agua contrasta con la aparente solidez de las construcciones. La atmósfera general es de calma y serenidad, pero también de actividad silenciosa. Se intuye un contexto industrial o portuario, aunque el enfoque no recae en la descripción de maquinaria o procesos productivos, sino más bien en la representación del entorno humano integrado con la naturaleza.
Subtextualmente, la obra parece explorar la relación entre el hombre y su entorno, así como la belleza que puede encontrarse en los lugares cotidianos y aparentemente ordinarios. La insistencia en la luz y el color sugiere una celebración de la vida moderna y un interés por capturar la fugacidad del instante. La escala reducida de las figuras humanas frente a la inmensidad del paisaje refuerza la idea de la pequeñez humana dentro de un contexto más amplio, tanto geográfico como temporal.