Part 2 National Gallery UK – Follower of Sandro Botticelli - The Virgin and Child
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La figura femenina está ataviada con una túnica de color rojo intenso, cubierta por un manto verde oscuro que se pliega sobre su cuerpo, creando volumen y dinamismo en la composición. El manto, ricamente decorado con motivos florales bordados en dorado, aporta un elemento de opulencia y nobleza a la escena. Una corona dorada rodea su cabeza, reforzando su estatus divino.
El infante, situado en primer plano, se apoya sobre el brazo de la Virgen. Su rostro, aunque pequeño, muestra una expresión curiosa, con unos labios gruesos y un gesto que podría interpretarse como una leve sonrisa o incluso una mueca. La piel del niño presenta una tonalidad amarillenta, contrastando con los colores vibrantes de las vestimentas maternales. Sus extremidades están representadas con una anatomía ligeramente idealizada, propia del estilo renacentista.
El fondo es oscuro y uniforme, casi negro, lo que contribuye a resaltar la luminosidad de las figuras principales y a crear una atmósfera de recogimiento y solemnidad. Una especie de cortinaje dorado en la parte superior sugiere un espacio arquitectónico o celestial tras la Virgen.
En cuanto a los subtextos, la pintura parece explorar temas relacionados con la maternidad, la divinidad y la contemplación espiritual. La serenidad de la Virgen contrasta con la expresión más inquietante del niño, generando una tensión sutil que invita a múltiples interpretaciones. La riqueza de los detalles en las vestimentas sugiere un contexto social elevado, mientras que la simplicidad del fondo enfatiza la pureza y la trascendencia de la escena representada. La composición vertical refuerza la idea de elevación espiritual, sugiriendo una conexión entre lo terrenal y lo divino. Se percibe una influencia clara del arte florentino del Quattrocento, particularmente en el tratamiento de las figuras y en la búsqueda de un ideal de belleza clásico.