Part 2 National Gallery UK – Fra Filippo Lippi and workshop - Saint Mamas in Prison thrown to the Lions
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El hombre, vestido con una túnica verde ricamente decorada, se encuentra arrodillado en una postura de súplica o contemplación. Sus manos están juntas frente a él, un gesto que sugiere devoción, resignación o incluso intercesión divina. Un halo dorado rodea su cabeza, indicando su santidad y elevándolo por encima de la condición terrenal. Su rostro muestra una expresión serena, casi imperturbable, ante la amenaza inminente.
Dos leones, representados con un realismo notable en sus anatomías y pelajes, se encuentran dentro del mismo recinto. Uno de ellos se aproxima a la figura humana, mientras que el otro permanece parcialmente oculto en la penumbra. La presencia de estos animales simboliza la persecución, el sufrimiento y la lucha contra las fuerzas del mal. La amenaza es palpable, pero la actitud del hombre sugiere una fe inquebrantable.
El suelo del recinto está cubierto por un tapiz rojo intenso que contrasta con los tonos más apagados del resto de la composición. Este color podría simbolizar el martirio, la pasión o incluso la sangre derramada. La pared posterior, pintada en un gris oscuro y uniforme, crea una sensación de profundidad y claustrofobia, intensificando la atmósfera opresiva de la escena.
La iluminación es desigual, con focos que resaltan la figura del hombre y los leones, mientras que el resto del espacio permanece sumido en la sombra. Esta técnica contribuye a crear un efecto dramático y a dirigir la atención del espectador hacia los elementos más importantes de la composición.
En términos subtextuales, la obra parece explorar temas como la fe frente a la adversidad, la inocencia ante la crueldad y el poder redentor del sufrimiento. La aparente calma del hombre en medio de una situación tan peligrosa sugiere una victoria espiritual sobre las fuerzas terrenales. El uso de elementos simbólicos, como los leones y el halo, refuerza la dimensión religiosa y moralizante de la escena. Se intuye una historia de persecución y resistencia, donde la figura central encarna la virtud y la perseverancia en la fe.