Rippl-Ronai Jozsef Hungarian – img250
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La mujer porta un sombrero grande y blanco, cuya forma redondeada y su posición sobre la cabeza contribuyen a crear una sensación de elegancia y sofisticación propias de la época. El rostro, aunque delineado con cierta precisión en los rasgos principales (ojos, nariz, labios), se presenta con una expresión serena, casi melancólica, que invita a la introspección. La mirada es directa, pero no desafiante; más bien, transmite una sutil vulnerabilidad.
La paleta de colores es suave y delicada, dominada por tonos pastel: rosas pálidos, blancos cremosos y verdes apagados. Esta elección cromática refuerza la atmósfera de quietud y contemplación que emana del retrato. La pincelada es suelta y expresiva, con trazos visibles que sugieren una búsqueda de la espontaneidad y la inmediatez en la representación. La técnica no busca un realismo fotográfico, sino más bien capturar una impresión general, una sensación subjetiva de la modelo.
En el fondo, la vegetación se difumina en manchas de color, creando una atmósfera nebulosa que contribuye a aislar a la figura principal y a centrar la atención del espectador en su rostro y expresión. Unas pocas flores, también tratadas con pincelada libre, añaden un toque de delicadeza y fragilidad al conjunto.
Subtextualmente, el retrato podría interpretarse como una reflexión sobre la identidad femenina en una época de transición social. La elegancia del atuendo contrasta con la expresión melancólica del rostro, sugiriendo una posible tensión entre las expectativas sociales impuestas a la mujer y su propia individualidad. La mirada directa, pero contenida, puede ser vista como un desafío sutil a esas mismas convenciones. El uso de colores suaves y la pincelada expresiva contribuyen a crear una atmósfera de intimidad y vulnerabilidad que invita al espectador a conectar emocionalmente con la figura representada.