часть 3 -- European art Европейская живопись – Johann Rudolf Byss Flowers in a vase in a stone niche 28215 20
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Aquí se observa una composición de dos naturalezas muertas, presentadas como si fueran dos páginas enfrentadas de un libro o dos paneles adyacentes. Ambas comparten una estructura similar: flores dispuestas en un jarrón, ubicadas dentro de una hornacina de piedra con arco semicircular. La oscuridad del fondo, casi negro, enfatiza la luminosidad y los colores vibrantes de las flores y el jarrón.
En ambas escenas, la luz incide desde la izquierda, revelando detalles sutiles en las texturas: la delicadeza de los pétalos, la rugosidad de la piedra, el brillo del vidrio. La técnica pictórica es minuciosa; se aprecia un gran dominio del dibujo y una atención al detalle que permite distinguir cada hoja, cada espina, cada veta floral.
El jarrón en la composición de la izquierda presenta una forma compleja, con un pie decorado con motivos vegetales y animales estilizados. En la derecha, el jarrón es más simple, transparente, permitiendo ver mejor las flores que contiene. La presencia de insectos –una abeja y una mariposa– añade un elemento de realismo y dinamismo a la escena. Estos pequeños seres vivos sugieren la fragilidad de la vida y la transitoriedad de la belleza floral.
La paleta cromática es rica en tonos cálidos: rosas, rojos, amarillos, contrastados con azules y verdes que aportan equilibrio visual. La rosa, elemento central en ambas composiciones, simboliza el amor, la belleza y la pasión, pero también la fugacidad del tiempo. Las otras flores presentes – lirios, claveles, pensamientos– contribuyen a una compleja simbología relacionada con la vanidad de los placeres terrenales y la reflexión sobre la mortalidad (el memento mori).
La hornacina de piedra, que enmarca las flores, puede interpretarse como un símbolo de protección o de santuario. Sugiere una contemplación silenciosa, un espacio reservado para la belleza efímera. La disposición simétrica y el uso recurrente de elementos similares en ambas naturalezas muertas sugieren una reflexión sobre la dualidad, el equilibrio y la armonía del universo. El conjunto evoca una atmósfera de quietud, introspección y melancolía, invitando a la contemplación de la belleza fugaz y los ciclos naturales de la vida y la muerte.