Ferdinand Hodler – img013
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Las figuras superiores, vestidas con túnicas de tonalidades pálidas y lavadas, irradian una atmósfera de serenidad y trascendencia. Sus rostros, aunque individualizados, comparten una expresión melancólica y contemplativa. Algunas sostienen objetos delicados –una flor, un pequeño puñado de hojas– que parecen ofrecer o presentar al espectador. La disposición vertical de estas figuras genera una sensación de orden y jerarquía, sugiriendo una conexión con lo divino o espiritual.
El niño en la parte inferior contrasta fuertemente con las figuras superiores. Su desnudez enfatiza su vulnerabilidad e inocencia. Se encuentra arrodillado sobre un suelo cubierto de vegetación exuberante, pero también salpicado de frutos caídos y marchitos, lo que podría interpretarse como una representación de la fragilidad de la vida o la pérdida de la pureza original. Su postura, inclinada hacia adelante, denota una actitud de súplica o contemplación dirigida a las figuras aladas.
La paleta cromática es notablemente restringida: predominan los tonos pastel – azules, verdes y amarillos deslavados– que contribuyen a crear una atmósfera onírica y etérea. El uso limitado del color intensifica la sensación de quietud y solemnidad. La luz, difusa y uniforme, elimina las sombras marcadas, lo que acentúa la naturaleza simbólica de la escena más que su realismo.
Subtextualmente, esta pintura parece explorar temas como la inocencia perdida, la conexión entre el mundo terrenal y el espiritual, o quizás una reflexión sobre la fragilidad humana frente a fuerzas superiores. La relación entre el niño y las figuras aladas podría interpretarse como una búsqueda de consuelo, guía o redención. El contraste entre la pureza representada por el niño y la serenidad distante de las figuras femeninas invita a la contemplación sobre la naturaleza del bien, el mal y el paso del tiempo. Se intuye un mensaje sobre la necesidad de protección y cuidado hacia la inocencia, así como una reflexión sobre la inevitabilidad de la pérdida y el sufrimiento en la existencia humana.