Leo & Diane Dillon – MyLoveyMyDearHaveYouComeBackToStay
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En primer plano, la atención se centra en figuras vegetales antropomórficas: pepinos gigantes con rasgos faciales expresivos, uno de ellos con una máscara que sugiere una identidad oculta o una representación teatralizada. Estos seres parecen custodiar el espacio, observando con curiosidad o incluso desconfianza a la figura humana que avanza por el campo.
Esta figura, vestida con un manto rojo y con la cabeza cubierta, se presenta en movimiento, como si caminara apresuradamente hacia un destino incierto. Su postura sugiere una mezcla de determinación y vulnerabilidad. La luz ilumina su espalda, ocultando sus rasgos faciales y acentuando el misterio que rodea a su identidad.
En el fondo, sobre lo que parece ser un vehículo tirado por criaturas aladas, se distinguen personajes ataviados con indumentaria elaborada y máscaras. Uno de ellos sopla una trompeta, creando una atmósfera festiva o ceremonial que contrasta con la quietud y la extrañeza del primer plano. La presencia de estos personajes sugiere un contexto ritual o narrativo más amplio, al que el espectador solo tiene acceso parcial.
El uso del color es notable: los tonos cálidos dominan la escena, creando una sensación de irrealidad y ensueño. La paleta cromática contribuye a la atmósfera enigmática y a la ambigüedad de la narrativa visual. La yuxtaposición de elementos naturales (los pepinos) con figuras humanas y personajes fantásticos genera una tensión entre lo orgánico y lo artificial, lo real y lo imaginario.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una alegoría sobre la búsqueda de identidad o el viaje a través de un territorio desconocido. La figura vestida de rojo podría representar al individuo en busca de su lugar en el mundo, mientras que los pepinos guardianes simbolizarían las barreras o desafíos que debe superar. La escena festiva en el fondo podría evocar una promesa de recompensa o la esperanza de encontrar un destino deseado. No obstante, la ambigüedad inherente a la composición permite múltiples interpretaciones, invitando al espectador a completar la narrativa con su propia imaginación y experiencia personal. La presencia del marco dorado refuerza la idea de que se trata de una visión contenida, un mundo aparte, accesible solo a través de la contemplación artística.