Leo & Diane Dillon – WrestleWithDragonsToGetToMySink
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El dragón, de color púrpura oscuro y escamas iridiscentes, ocupa una posición imponente, elevándose sobre la mujer. Su boca está abierta en un rugido amenazante, revelando dientes afilados y una lengua bifurcada. La postura del dragón sugiere una mezcla de furia y sorpresa, como si no esperara esta resistencia por parte de la humana.
En el fondo, se vislumbran varias figuras masculinas observando la escena desde lo que parece ser un balcón o mirador. Sus rostros muestran una combinación de miedo, asombro e incluso diversión, sugiriendo que este enfrentamiento es un evento inusual y posiblemente esperado por ellos. La presencia de estos espectadores introduce una dimensión teatral a la obra.
El suelo está cubierto de pequeños objetos: lo que parecen pepinos o vegetales similares, así como insectos verdes saltando alrededor del dragón. Estos detalles aportan un elemento de absurdo y humor a la escena, contrastando con la seriedad del enfrentamiento principal. Un gato blanco, ataviado con una especie de chaleco, se encuentra sentado cerca de los pies de la mujer, observando la acción con aparente indiferencia o resignación.
La pintura plantea varias interpretaciones subtextuales. Podría leerse como una alegoría sobre la lucha contra las adversidades, donde la figura femenina representa la valentía y la perseverancia frente a un poder aparentemente insuperable. El dragón podría simbolizar los miedos, los obstáculos o incluso los problemas cotidianos que debemos enfrentar. La presencia de los espectadores sugiere la importancia del apoyo social y la observación de nuestras acciones por parte de los demás. El humor presente en los detalles menores –los pepinos, los insectos, el gato– aligera la tensión dramática y podría interpretarse como una crítica a la seriedad excesiva o una invitación a encontrar el absurdo incluso en las situaciones más difíciles. La escena, con su mezcla de lo grotesco y lo doméstico, invita a una reflexión sobre la naturaleza humana y nuestra capacidad para enfrentar lo desconocido con coraje y un toque de ironía.