Ulrika Fredrika Pasch – Portrait of a Lady
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La mujer está representada de medio cuerpo, con una expresión serena y ligeramente melancólica. Sus ojos, de color oscuro, miran directamente al espectador, estableciendo una conexión sutil pero perceptible. El cabello, peinado en un estilo característico de la época, se eleva desde la coronilla y cae en suaves rizos sobre los hombros. Una fina tela translúcida, probablemente una gasa o tul, cubre su cabeza y cuello, creando un velo que difumina ligeramente sus facciones y añade un aire de misterio a su presencia. El color de esta tela es muy claro, casi blanco, con sutiles reflejos que sugieren la luz natural.
La vestimenta consiste en un vestido de tono neutro, posiblemente marrón o grisáceo, complementado por una blusa blanca adornada con encaje y un delicado lazo azul celeste que se anuda al cuello. El color azul aporta un contraste suave pero significativo a la paleta general, atrayendo la atención hacia el área del pecho y enfatizando la elegancia de la dama.
La técnica pictórica es notable por su realismo y atención al detalle. Se aprecia una cuidadosa representación de las texturas: la suavidad de la piel, la delicadeza de los encajes, la transparencia de la tela. La luz incide sobre el rostro desde un lado, creando sombras sutiles que modelan sus rasgos y le confieren volumen.
En cuanto a los subtextos, se puede inferir una cierta posición social elevada para la retratada, evidenciada por su vestimenta refinada y la calidad de la ejecución del retrato. La expresión serena podría sugerir un carácter reservado o incluso una introspección profunda. El velo que cubre su cabeza, además de ser un elemento estético propio de la moda de la época, puede interpretarse como un símbolo de modestia o incluso de cierta distancia social. La mirada directa al espectador, a pesar de su aparente tranquilidad, transmite una sensación de dignidad y confianza en sí misma. En conjunto, el retrato evoca una atmósfera de elegancia, refinamiento y una sutil melancolía propia del período histórico que representa.