Ivan Yakovlevich Vishnyakov – Portrait of Empress Elizaveta Petrovna
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
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El vestuario es sumamente elaborado y ostentoso. Un vestido de gala en tonos plateados domina la imagen, adornado con intrincados encajes y detalles brillantes que sugieren riqueza y refinamiento. Sobre él, un manto o capa de gran tamaño, también ricamente decorado, se despliega sobre sus hombros, añadiendo volumen y dramatismo a la figura. La corona, aunque discreta en comparación con el resto del atuendo, refuerza su estatus real.
El rostro es sereno, casi inexpresivo, pero transmite una sensación de inteligencia y compostura. El maquillaje, propio de la época, acentúa sus facciones y le confiere un aire de nobleza. La mano extendida, con un gesto que podría interpretarse como ofrecimiento o bendición, añade un elemento de interacción con el espectador.
El fondo es oscuro y difuso, lo que concentra la atención en la figura principal. Se intuyen elementos arquitectónicos, como una columna y cortinas pesadas, que contribuyen a crear una atmósfera palaciega y opulenta. Un pequeño escritorio o mesa auxiliar, situado a su derecha, sostiene un objeto cubierto, posiblemente un símbolo de poder o un atributo real.
Más allá de la representación literal, el retrato parece buscar proyectar una imagen de soberanía absoluta y divinidad terrenal. La rigidez en la pose, la grandiosidad del vestuario y la expresión contenida sugieren una figura distante e inalcanzable, consciente de su posición privilegiada. El uso de la luz y las sombras contribuye a crear un efecto de halo alrededor de la retratada, reforzando aún más esta impresión de poder y trascendencia. La paleta cromática, dominada por tonos fríos como el plateado y el gris, evoca una sensación de frialdad y formalidad, acorde con el carácter del personaje representado. En definitiva, se trata de un retrato diseñado para impresionar y consolidar la imagen de una gobernante poderosa y respetada.