John Collier – Mark George Kerr Rolle (1835–1907)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Lo más llamativo es la presencia del perro, un collie de pelaje abundante en tonos rojizos y blancos, que se recuesta contra el hombre con una familiaridad íntima. El animal parece estar completamente cómodo y confiado, apoyando su cabeza sobre el brazo del retratado. Esta proximidad sugiere una relación profunda entre ambos, más allá de la simple posesión; podría interpretarse como un símbolo de lealtad, compañía o incluso una conexión emocional que trasciende las barreras humanas.
El fondo es deliberadamente sobrio: una pared de piedra con algunas plantas colgantes, lo que centra la atención en los personajes principales. La iluminación es suave y uniforme, realzando la textura del cabello del hombre y el brillo del pelaje del perro. La composición general transmite una sensación de estabilidad, tradición y un cierto grado de nostalgia.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas como la vejez, la compañía, la lealtad y el estatus social. El bastón podría aludir a la fragilidad inherente a la edad avanzada, mientras que la presencia del perro compensa esa vulnerabilidad con una imagen de fortaleza y afecto incondicional. La formalidad del atuendo sugiere un hombre arraigado en sus valores y consciente de su posición dentro de la sociedad. En conjunto, el retrato evoca una atmósfera de calma y dignidad, invitando a la reflexión sobre los vínculos que nos unen y las pequeñas alegrías que encontramos en la compañía fiel.