Roerich N.K. – Iskander and hermit # 221
Ubicación: The State Museum of Oriental Art, Moscow (Государственный музей искусства народов Востока).
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En primer plano, a la izquierda, se encuentra un anciano, posiblemente un ermitaño, ubicado en la entrada oscura de una cueva. Su figura es alargada y su rostro está oculto por una barba larga y desordenada que le confiere un aspecto misterioso y ascético. La luz apenas lo ilumina, acentuando su conexión con la sombra y el reclusión.
A su derecha, se sitúa una segunda figura, ataviada con ropajes elaborados de tonalidades amarillentas y doradas. Esta persona está sentada en posición de meditación o contemplación, sosteniendo un objeto pequeño que podría ser un libro o un manuscrito. Su postura es más erguida y su rostro, aunque no completamente visible, transmite una expresión de serenidad e introspección.
La disposición de las figuras sugiere una interacción, aunque silenciosa y distante. El ermitaño parece observar al individuo vestido con ropajes suntuosos, mientras que éste último se muestra absorto en sus pensamientos o lecturas. La presencia del agua, representada por un pequeño curso fluvial en la parte inferior izquierda, podría simbolizar la purificación, el conocimiento o la fuente de la vida.
La pintura evoca temas como la búsqueda espiritual, el encuentro entre lo mundano y lo trascendental, la sabiduría ancestral y la contemplación. El contraste entre la figura del ermitaño, representante de una vida retirada y dedicada a la introspección, y el individuo vestido con ropajes ricos, que podría simbolizar el poder o la ambición, plantea interrogantes sobre los caminos hacia la iluminación y el significado de la existencia. La monumentalidad del paisaje refuerza la idea de la pequeñez humana frente a la inmensidad del universo y la importancia de buscar respuestas en el interior. El uso de una paleta de colores limitada, con predominio de tonos terrosos y azules, contribuye a crear una atmósfera solemne y contemplativa.