Roerich N.K. – Tibet boundary # 36 Tibet boundary (snowy space)
Ubicación: State Russian Museum, St. Petersburg (Государственный Русский Музей).
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El cielo, pintado con tonos azules apagados, sugiere una inmensidad distante, casi indiferente a lo que ocurre en la tierra. La ausencia de detalles o elementos narrativos refuerza esta sensación de vacío y contemplación. La banda intermedia, donde se difuminan los colores, actúa como un filtro visual, atenuando la intensidad del paisaje montañoso y creando una atmósfera onírica.
Las montañas, el foco central de la obra, irradian una luz dorada que las hace destacar sobre el fondo más oscuro. Esta iluminación no es naturalista; parece emanar desde dentro de las propias montañas, sugiriendo un aura de misterio o incluso sacralidad. La nieve, representada con pinceladas sueltas y texturizadas, acentúa la frialdad y la inhospitalidad del entorno.
En primer plano, el terreno rocoso se presenta como una barrera visual, separando al espectador del paisaje montañoso. Su silueta oscura contrasta fuertemente con la luminosidad de las montañas, creando un efecto de profundidad y enfatizando la distancia entre el observador y el sujeto representado.
La paleta cromática es limitada: azules, amarillos dorados y negros dominan la escena, contribuyendo a una atmósfera melancólica y contemplativa. La ausencia de figuras humanas o animales refuerza la sensación de soledad y aislamiento.
Subtextualmente, esta pintura podría interpretarse como una reflexión sobre la fragilidad humana frente a la inmensidad de la naturaleza. La luz dorada que emana de las montañas puede simbolizar la esperanza o la trascendencia, mientras que el terreno rocoso en primer plano representa los obstáculos y desafíos que debemos superar para alcanzarla. La atmósfera general invita a la introspección y a una meditación sobre la condición humana dentro del vasto universo. La obra evoca un sentimiento de reverencia ante lo sublime, una experiencia estética que trasciende la mera representación visual.