Roerich N.K. – Batuhalka, the capital of Inner Mongolia # 137
Ubicación: Nicholas Roerich Museum of the United States. New York
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En la composición se presenta una vista panorámica de un paisaje árido y extenso. El horizonte se define por una línea montañosa difusa, ligeramente coloreada en tonos verdosos que sugieren distancia y atmósfera. La luz es uniforme, casi deslavada, lo que contribuye a una sensación general de quietud y aislamiento.
En primer plano, el terreno se extiende como un mar ocre, interrumpido por la presencia de construcciones de carácter religioso o ceremonial. Se distingue una estructura fortificada, probablemente un muro perimetral, de color beige pálido, que recorre gran parte del plano horizontal. Junto a este muro, se levantan edificaciones con techumbres inclinadas y decorativas, típicas de la arquitectura asiática. Un estanque o depósito de agua, de tonalidades azuladas, añade un contraste inesperado al paisaje desértico.
El elemento más llamativo es una estructura cónica, presumiblemente un stupa budista, que se eleva sobre el resto de las construcciones. Su forma piramidal y su posición central atraen la mirada del espectador. A su lado, un pilar o columna alta y delgada se alza verticalmente, posiblemente con una función simbólica o ritual.
La paleta cromática es limitada: predominan los tonos terrosos (ocre, marrón) en el terreno y las construcciones, contrastados por el azul del agua y el celeste pálido del cielo. Esta restricción de color acentúa la sensación de aridez y austeridad.
Subtextualmente, la obra evoca una reflexión sobre la espiritualidad en un entorno inhóspito. La monumentalidad de las construcciones contrasta con la vastedad del paisaje, sugiriendo la persistencia de la fe y la cultura humana frente a la naturaleza implacable. La quietud general de la escena invita a la contemplación y al recogimiento. El uso de una perspectiva algo distante y despersonalizada sugiere una observación objetiva, casi documental, más que una expresión emocional directa. La imagen transmite una sensación de permanencia y atemporalidad, como si el tiempo se hubiera detenido en este lugar remoto.