John Martin – Joshua Commanding the Sun to Stand Still upon Gibeon
Ubicación: Private Collection
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En primer plano, una multitud de figuras humanas se agrupa sobre un terreno irregular y accidentado. Un grupo central, presumiblemente el protagonista de la narración, destaca por su vestimenta blanca y sus gestos exaltados. Uno de ellos, al frente, parece dirigir la acción con un movimiento enérgico hacia arriba, como si invocara una fuerza superior. A sus pies, se aprecia una multitud más extensa, que avanza siguiendo el camino sinuoso que serpentea entre las rocas. La disposición de estas figuras sugiere movimiento y dirección, enfocando la atención del espectador hacia el punto central de la escena.
El cielo ocupa una parte significativa de la composición, mostrando una intensa actividad lumínica. Rayos de luz descienden desde lo alto, iluminando selectivamente ciertas áreas del paisaje y creando un efecto dramático que enfatiza la naturaleza sobrenatural del evento representado. La atmósfera es densa, cargada de nubes oscuras que contrastan con los destellos luminosos, sugiriendo una lucha entre las fuerzas divinas y las naturales.
La paleta cromática se caracteriza por tonos terrosos en el primer plano, que gradualmente se aclaran a medida que avanza la mirada hacia la ciudad lejana y el cielo iluminado. El uso del claroscuro es fundamental para crear profundidad y dramatismo, resaltando los elementos más importantes de la escena y generando una sensación de tensión y expectación.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la fe, la obediencia a lo divino y el poder de la intervención celestial en los asuntos humanos. La grandiosidad del paisaje y la intensidad de la luz sugieren la magnitud de la fuerza que se manifiesta, mientras que la disposición de las figuras humanas transmite una sensación de humildad y dependencia ante lo superior. El camino sinuoso que recorre la multitud podría interpretarse como un símbolo del viaje espiritual o de la búsqueda de la verdad. La ciudad fortificada en la lejanía, iluminada pero distante, podría representar una meta inalcanzable o una promesa de redención. En definitiva, el autor ha plasmado una escena cargada de simbolismo y significado religioso, invitando a la reflexión sobre la relación entre el hombre y lo divino.