John Martin – The Last Judgement (study)
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
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El abismo mismo se presenta como una hendidura infernal, con colores rojizos e intensos que sugieren fuego y tormento. Desde esta abertura emerge una ciudad blanca, luminosa y grandiosa, situada en un plano superior. Esta urbe parece flotar sobre las nubes, irradiando una luz cegadora que contrasta radicalmente con la oscuridad del terreno inferior. La arquitectura es monumental, con torres y cúpulas que apuntan hacia el cielo, evocando una sensación de orden divino e inalcanzable perfección.
En el borde del abismo, una figura vestida con ropas modestas se encuentra arrodillada, aparentemente en actitud de súplica o contemplación. Su postura sugiere una vulnerabilidad y un anhelo por la redención que contrastan con la agitación generalizada a su alrededor. La luz que emana de la ciudad superior ilumina parcialmente su figura, insinuando una posible esperanza.
El cielo está convulso, marcado por rayos que se extienden desde la ciudad celestial hacia el terreno inferior, como si fueran puentes o caminos entre los dos mundos. Estos elementos lumínicos refuerzan la idea de un juicio final, donde las almas son separadas y destinadas a diferentes lugares.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas universales como el bien contra el mal, la justicia divina, la redención y el destino humano. La dualidad entre la oscuridad terrenal y la luz celestial sugiere una lucha constante entre la tentación y la virtud, el pecado y la salvación. La figura arrodillada podría representar a la humanidad en su conjunto, enfrentada a la inevitabilidad del juicio final y buscando desesperadamente un camino hacia la gracia. La monumentalidad de la ciudad blanca implica una escala cósmica, sugiriendo que los asuntos humanos son parte de un plan divino mucho más amplio e incomprensible. El uso del color y la luz contribuye a crear una atmósfera cargada de tensión emocional y trascendencia espiritual.