John Martin – Eve gives Adam the forbidden fruit. Paradise Lost by John Milton
Ubicación: Private Collection
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La escena representada exhibe a dos figuras humanas desnudas en un entorno que sugiere una naturaleza exuberante, aunque con tonalidades oscuras y sombrías. Una mujer, colocada a la izquierda, extiende su mano hacia un hombre sentado sobre lo que parece ser una raíz o tronco caído. En su mano lleva un fruto de color rojo intenso, el cual ofrece al hombre.
El árbol que domina la composición es central; sus ramas están cargadas de frutos similares, atrayendo la mirada del espectador y enfatizando la importancia del objeto en cuestión. La densidad de las hojas y la robustez del tronco sugieren una entidad antigua y poderosa. El fondo se presenta difuso, con formas montañosas que añaden profundidad pero no definen un paisaje claro.
La postura de los personajes es reveladora. La mujer adopta una actitud activa, casi persuasiva, mientras que el hombre parece receptivo, aunque su expresión facial resulta difícil de discernir debido a la calidad de la imagen. Su desnudez, lejos de ser inocente, se carga de connotaciones simbólicas relacionadas con la vulnerabilidad y la tentación.
La paleta cromática es limitada, predominando los tonos terrosos, verdes oscuros y el rojo del fruto. Esta elección contribuye a crear una atmósfera melancólica y premonitoria. La luz no incide directamente sobre las figuras, lo que acentúa su aislamiento y la gravedad de la situación.
Subtextualmente, la pintura alude a un momento crucial de desobediencia y pérdida. El acto de ofrecer el fruto implica una transferencia de conocimiento o experiencia prohibida, con consecuencias potencialmente devastadoras. La naturaleza circundante, aunque fértil, se percibe como amenazante, presagiando la expulsión del paraíso. La composición en sí misma sugiere un equilibrio roto; la acción central interrumpe la armonía natural y anuncia el inicio de una nueva era marcada por la conciencia y el sufrimiento. La imagen no representa simplemente un intercambio físico, sino una transición existencial fundamental.