Part 1 Prado museum – Parmigianino. Girolamo Francesco Maria Mazzola (y taller) -- Camilla Gonzaga, condesa de San Segundo, y sus hijos
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La mujer viste un atuendo lujoso: un vestido de terciopelo rojo oscuro con mangas abullonadas ricamente bordadas y un elaborado encaje que cubre el cuello y los hombros. Un cinturón dorado marca su cintura, realzando la silueta. En su mano derecha sostiene un pequeño objeto, posiblemente una joya o un abanico, cuyo significado preciso permanece ambiguo.
Los niños, situados a sus pies, parecen interactuar con ella de manera diferente. Uno de ellos, el más cercano a la figura femenina, intenta alcanzarla, extendiendo una mano hacia su vestido. Los otros dos observan directamente al espectador, con miradas que oscilan entre la curiosidad y la timidez. La disposición de los niños sugiere una relación familiar cercana, aunque la distancia física entre ellos y la mujer crea una sutil barrera emocional.
El fondo oscuro y uniforme contribuye a destacar las figuras principales, concentrando la atención del espectador en sus rostros y vestimentas. La ausencia de elementos decorativos o paisajes en el fondo refuerza la idea de un retrato formal y protocolario.
Más allá de la representación literal de una familia aristocrática, esta pintura sugiere subtextos relacionados con el poder, la maternidad y la identidad social. La postura erguida y la mirada directa de la mujer transmiten autoridad y estatus. Los niños, como herederos potenciales, simbolizan la continuidad del linaje y la transmisión de la riqueza y el prestigio familiar. El gesto del niño que intenta alcanzar a su madre podría interpretarse como una búsqueda de afecto o un deseo de conexión emocional, contrastando con la formalidad y la distancia que caracterizan la relación entre ellos. La pintura, en su conjunto, ofrece una ventana a las convenciones sociales y los valores de la época, al tiempo que plantea preguntas sobre la naturaleza de la maternidad, el poder y la representación artística.