Part 1 Prado museum – Pierre, Jean Baptiste Marie -- Júpiter y Antíope
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Comentarios: 2 Ответы
Ваши сотрудники доверяют и верят только своим, т. к. зачастую им трудно определить, какой вариант перевода названия картины правильный, а какой неправильный. К тому же, судя по всему, у них нет той литературы (альбомов и т.п.), которые помогли бы им выбирать правильные названия картин.
А что в данном случае не так?
No se puede comentar Por qué?
El lienzo presenta una escena de carácter mitológico, donde un dios masculino yace junto a una ninfa recostada sobre un lecho elaborado con elementos vegetales y rocas. El dios, de complexión robusta y musculatura definida, se inclina para besar el cuello de la mujer. Su piel exhibe tonos oscuros que contrastan con la blancura inmaculada del cuerpo femenino. Un paño blanco arrugado sugiere una reciente desnudez o un intento de pudor velado.
La ninfa, de mirada serena y expresión contemplativa, parece aceptar el gesto amoroso. Su postura es relajada, casi abandonada, lo que implica una entrega voluntaria. El entorno natural circundante –una vegetación exuberante y densa– crea una atmósfera íntima y protegida, un locus amoenus propicio para la consumación del deseo.
En el primer plano, se observan esculturas de figuras satíricas que emergen de entre la fronda, añadiendo una dimensión lúdica y posiblemente alusiva a la fertilidad y los instintos primarios. La composición general es dinámica, con líneas curvas que sugieren movimiento y sensualidad.
La iluminación, concentrada en las figuras centrales, enfatiza el contraste entre la luz y la sombra, resaltando la textura de la piel y la plasticidad de los cuerpos. El uso del color se centra en tonos cálidos –ocres, rojos y dorados– que evocan pasión y vitalidad.
Subyacente a la representación explícita del encuentro amoroso, se intuye una reflexión sobre el poder y la seducción. La figura masculina, imponente y dominante, ejerce un control sutil sobre la ninfa, cuya pasividad podría interpretarse como una aceptación resignada o incluso forzada. El mito, en este contexto, funciona como vehículo para explorar las dinámicas de género y las complejidades del deseo masculino. La presencia de elementos naturales y esculturas satíricas refuerza esta idea, sugiriendo que el acto amoroso se inscribe dentro de un orden natural regido por la fuerza y la instintividad.