Pablo Picasso Period of creation: 1931-1942 – 1937 La femme qui pleure au foulard 4
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La boca está abierta en una mueca que podría interpretarse como un grito silencioso o un intento de contener el dolor. Los dientes se muestran parcialmente, contribuyendo a la expresión de sufrimiento y desasosiego. La palidez generalizada de la piel, contrastada con los tonos violáceos alrededor de los ojos y las mejillas, acentúa la impresión de enfermedad o agotamiento emocional.
El cabello, delineado en rojo intenso, se presenta como una masa ondulante que enmarca el rostro y contribuye a la sensación de caos interno. Un pañuelo envuelve parcialmente la cabeza, añadiendo un elemento de misterio y posiblemente simbolizando un intento de ocultar o protegerse del mundo exterior.
La posición de las manos, cubriendo parte del rostro, sugiere una actitud de vulnerabilidad y desesperación. Los dedos se entrelazan con fuerza, como buscando consuelo en sí misma. La vestimenta, representada con pinceladas rápidas y colores vibrantes (amarillo predominante), contrasta con la palidez del rostro y acentúa aún más el dramatismo de la escena.
El fondo, oscuro y fragmentado por líneas verticales que recuerdan a una estructura arquitectónica o a un entramado visual, contribuye a crear una atmósfera opresiva y claustrofóbica. La ausencia de referencias contextuales concretas permite al espectador proyectar sus propias interpretaciones sobre el origen del sufrimiento representado.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la pérdida, el dolor emocional, la vulnerabilidad humana y la deshumanización. El uso deliberado de la distorsión y la fragmentación sugiere una ruptura con la realidad objetiva, invitando a una reflexión más profunda sobre la naturaleza subjetiva del sufrimiento y la dificultad de expresar emociones extremas mediante los medios tradicionales. La imagen evoca una sensación de aislamiento y desesperanza, pero también puede interpretarse como un testimonio poderoso de la capacidad humana para soportar el dolor.