Pablo Picasso Period of creation: 1931-1942 – 1940 Nature morte aux poissons
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En el centro, observamos varios peces, representados con una simplificación geométrica que desarticula su forma natural. Uno de ellos, de color azul intenso, se destaca por su silueta alargada y la marcada definición de sus aletas. A su alrededor, otros ejemplares se funden en volúmenes ambiguos, perdiendo individualidad en favor de una masa generalizada.
Un elemento crucial es el cesto o recipiente que contiene los peces. Su forma curvilínea, pintado con tonos amarillentos y dorados, contrasta con la frialdad del fondo grisáceo. De este contenedor emergen tentáculos largos y sinuosos, de un verde azulado intenso, que se extienden por toda la composición, creando una sensación de movimiento inquietante y una especie de abrazo asfixiante sobre los peces.
A la derecha, una figura con forma de crustáceo o animal marino desconocido añade una capa adicional de misterio. Su rostro, con un único ojo prominente, sugiere una mirada fija e inexpresiva, casi burlona. La textura rugosa y el color terroso de esta criatura contribuyen a la atmósfera general de extrañeza.
La iluminación es uniforme y difusa, sin puntos focales claros, lo que acentúa la sensación de irrealidad y descontextualización. No hay una clara indicación de profundidad; los objetos parecen flotar en un espacio indefinido.
Subtextualmente, esta obra podría interpretarse como una reflexión sobre la fragilidad de la vida y la inevitabilidad de la muerte. La naturaleza muerta, por definición, alude a la transitoriedad de las cosas. La representación fragmentada y deshumanizada de los peces sugiere una pérdida de individualidad y una vulnerabilidad ante fuerzas desconocidas. Los tentáculos que los rodean podrían simbolizar el destino o un poder opresivo. El crustáceo con su mirada penetrante, quizás representa la indiferencia del universo frente al sufrimiento. En general, la pintura evoca una sensación de melancolía y desasosiego, invitando a la contemplación sobre temas existenciales profundos. La ausencia de referencias contextuales específicas permite múltiples interpretaciones, reforzando así su carácter enigmático y sugerente.