Louis Leopold Boilly – boilly2
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La mujer viste un vestido blanco de corte sencillo, con mangas abullonadas y un escote discreto realzado por un delicado encaje dorado. La palidez de su piel contrasta con la oscuridad del fondo, atrayendo inmediatamente la atención hacia ella. Su peinado, recogido en un moño elegante, revela una frente amplia que acentúa sus facciones. La expresión es serena y ligeramente melancólica; los ojos, aunque dirigidos al espectador, parecen perderse en una reflexión interna.
En su regazo sostiene una cesta de mimbre rebosante de flores silvestres, principalmente rosas y otras tonalidades rosadas y rojas. La cesta no solo sirve como accesorio, sino que también introduce un elemento de naturaleza y fragilidad en la composición. Una sola flor ha caído sobre sus rodillas, un detalle sutil que podría interpretarse como una alusión a la fugacidad del tiempo o a la belleza efímera.
El fondo es oscuro y difuso, dominado por tonos verdes y marrones que sugieren un jardín sombrío o un bosque denso. La falta de detalles precisos en el entorno contribuye a crear una atmósfera misteriosa e introspectiva. La luz, aunque suave, ilumina principalmente la figura femenina, enfatizando su individualidad y separándola del contexto ambiental.
Subtextualmente, la pintura podría interpretarse como una representación idealizada de la feminidad burguesa de la época. La pureza del vestido blanco, la serenidad de la expresión y la presencia de las flores sugieren virtudes como la inocencia, la gracia y la belleza interior. Sin embargo, la melancolía en sus ojos y el detalle de la flor caída introducen una nota de complejidad, insinuando quizás una cierta insatisfacción o un anhelo oculto tras la fachada de perfección. La composición, con su contraste entre luz y sombra, sugiere también una dualidad inherente a la condición humana: la belleza y la fragilidad, la alegría y la tristeza, la vida y la muerte. La escena evoca una sensación de quietud y contemplación, invitando al espectador a reflexionar sobre los temas universales del tiempo, la belleza y el destino.