Charles Beaubrun (After) – Olympia Mancini (1640-1708)
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La vestimenta es particularmente llamativa. No se trata de un atuendo cotidiano, sino de una combinación de elementos que evocan tanto la moda cortesana como el vestuario escénico. El corpiño ricamente adornado con bordados dorados y aplicaciones brillantes contrasta con la fluidez del tejido que cae sobre sus piernas, creando un juego de luces y sombras que acentúa su figura. La presencia de plumas en su peinado refuerza esta impresión de artificio y teatralidad.
En una mano sostiene un escudo ovalado, cuyo reverso permanece oculto al espectador. Este objeto, junto con el bastón que se observa en primer plano, sugiere una conexión con la iconografía militar o heroica, aunque sin llegar a ser explícita. La presencia del escudo podría interpretarse como un símbolo de protección, poder o incluso de estatus social elevado.
El fondo es relativamente sencillo: una columna arquitectónica y un paisaje difuso que se extiende hasta el horizonte. El cielo, pintado con tonos azulados y grises, aporta una sensación de profundidad y lejanía. La composición general resulta equilibrada, aunque la figura femenina domina claramente la escena.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece sugerir una reflexión sobre los roles femeninos en la sociedad de la época. La combinación de elementos cortesanos y heroicos podría interpretarse como un intento de conciliar la feminidad con el poder, o de proyectar una imagen idealizada de la mujer noble. El gesto distante y la mirada penetrante sugieren una complejidad psicológica que trasciende la mera representación física. Se intuye una narrativa subyacente, una historia personal que permanece velada al espectador, invitándolo a especular sobre la identidad y el significado del retrato. La atmósfera general es de elegancia contenida y un cierto misterio, características propias de los retratos cortesanos del siglo XVII.