Louis de Silvestre – Portrait of Augustus II the Strong as King of Poland
Ubicación: German Historical Museum (Deutsches Historisches Museum), Berlin.
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El vestuario es de gran importancia para la interpretación del retrato. Viste una armadura cerrada, símbolo inequívoco de poder militar y protección, sobre la cual se superpone un manto azul ricamente decorado con detalles dorados. Una banda cruzada sobre su pecho exhibe una orden o insignia distintiva, probablemente de carácter nobiliario. En su mano izquierda sostiene un cetro real, atributo tradicional de soberanía.
Un elemento particularmente llamativo es la presencia de una corona colocada sobre un cojín a su derecha. Esta disposición no solo refuerza su estatus real, sino que también sugiere una idea de sucesión y legado. La corona, aunque visible, se encuentra ligeramente alejada del sujeto, lo cual podría interpretarse como una sutil declaración de humildad o una referencia al peso de la responsabilidad inherente al poder.
El fondo es oscuro y difuso, con un telón rojo carmesí que contrasta fuertemente con la palidez de la piel del retratado y el azul del manto. Esta disposición focaliza la atención en la figura central, eliminando distracciones innecesarias. Se percibe una textura sutil en el fondo, posiblemente simulando tapices o un diseño arquitectónico, lo que añade profundidad a la composición.
En términos de subtextos, el retrato parece buscar proyectar una imagen de fortaleza, legitimidad y autoridad. La combinación de elementos militares (armadura) con símbolos de poder civil (cetro, corona) sugiere un gobernante capaz tanto en la guerra como en la paz. El cabello blanco, aunque puede indicar edad, también se interpreta a menudo como símbolo de sabiduría y experiencia. La expresión seria del rostro transmite una sensación de gravedad y determinación, reforzando la impresión de un líder consciente de sus responsabilidades. La disposición deliberada de los elementos visuales apunta a una cuidadosa construcción de la imagen pública, buscando consolidar el poder y perpetuar una narrativa específica sobre el monarca representado.