Louis de Silvestre – Louis XIV (1638-1715) welcomes the Elector of Saxony, Frederick Augustus II (1670-1733)
Ubicación: Palace of Versailles (Château de Versailles), Paris.
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La multitud que los rodea es considerable; se trata de una asamblea de hombres y mujeres ataviados con indumentaria elaborada propia de la nobleza o la corte. Los detalles de sus vestimentas – pelucas empolvadas, chalecos ricamente bordados, vestidos con encajes y volantes – revelan un meticuloso cuidado por la apariencia y una ostentación que refleja el estatus social. La variedad en los colores (verdes, rojos, azules, dorados) contribuye a la sensación de riqueza y magnificencia.
El espacio arquitectónico es igualmente importante. Se aprecia una sala amplia con techos altos decorados con molduras y un candelabro central que ilumina la escena. Las paredes están revestidas con telas pesadas, posiblemente tapices, lo que refuerza la atmósfera de lujo y poder. La luz, aunque artificial, está cuidadosamente distribuida para destacar a los personajes principales y crear una sensación de profundidad.
Más allá de la representación literal del evento, se pueden inferir varios subtextos. La formalidad del encuentro sugiere un protocolo diplomático complejo, donde las apariencias y el simbolismo son tan importantes como las palabras. La disposición de los personajes – algunos más cerca de los anfitriones que otros – podría indicar jerarquías sociales o alianzas políticas. El gesto de bienvenida del hombre, aunque cortés, también puede interpretarse como una demostración de dominio y control sobre la situación. La mujer, con su mirada distante, parece representar la dignidad y el decoro propios de la realeza.
En general, la obra transmite un mensaje de poder, riqueza y sofisticación. Se trata de una representación idealizada de la corte, donde la pompa y el protocolo son herramientas para proyectar autoridad e impresionar a los visitantes. La meticulosa atención al detalle en la vestimenta, la arquitectura y la iluminación contribuye a crear una atmósfera de opulencia y solemnidad que refuerza la imagen de un poder absoluto.