Ottmar Elliger – Still Life with Fruit, Lizard and Insects
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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El racimo de uvas, situado en la parte superior central, domina visualmente la escena por su volumen y tonalidad verdosa, salpicada de matices amarillentos que sugieren madurez. Las hojas que lo acompañan, algunas secas y otras vibrantes, añaden una dimensión temporal a la representación; se insinúa un ciclo de vida en proceso.
En primer plano, dos frutas –un melocotón y una naranja– descansan sobre la repisa. La piel del melocotón exhibe sutiles imperfecciones que denotan su origen natural, mientras que la superficie lisa y brillante de la naranja contrasta con esta textura. La disposición de las frutas no es casual; se ubican estratégicamente para dirigir la mirada hacia los detalles más pequeños.
El elemento animal, un pequeño lagarto verde, se desliza por el borde de la repisa, añadiendo una nota de dinamismo a la quietud general de la composición. Su presencia introduce una dimensión inesperada: la vida en movimiento dentro de un espacio estático. Los insectos –una mariquita, una mantis religiosa y otros invertebrados– se distribuyen alrededor de las frutas y hojas, contribuyendo a la sensación de un microcosmos vibrante.
La iluminación es crucial para el efecto general. Una luz lateral ilumina los objetos, revelando sus texturas y volúmenes con gran detalle. Las sombras profundas que se proyectan sobre la repisa y el fondo intensifican la sensación de profundidad y misterio.
Más allá de una simple representación de objetos, esta pintura parece explorar temas relacionados con la transitoriedad de la vida, la belleza efímera y la interconexión entre los seres vivos. La presencia del lagarto y los insectos sugiere un interés por el mundo natural en su totalidad, incluyendo sus aspectos más pequeños e imperceptibles. La combinación de elementos comestibles y criaturas vivientes podría interpretarse como una reflexión sobre la dualidad entre la abundancia y la decadencia, la vida y la muerte. El autor parece invitar a la contemplación silenciosa de un universo minúsculo, repleto de detalles sutiles y significados ocultos.