Hans The Younger Holbein – HOLBIEN4
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el lienzo se observa a una joven retratada hasta la cintura, con un fondo oscuro y difuminado que sugiere profundidad sin ofrecer detalles concretos del entorno. La figura femenina presenta una tez clara, cabello rubio recogido bajo un tocado dorado y ojos de mirada directa al espectador, lo cual establece una conexión inmediata.
Viste un elaborado traje renacentista en tonos rojizos y ocres, caracterizado por la riqueza de las texturas y el corte distintivo de la época. Las mangas abullonadas, adornadas con detalles que parecen ser bordados o aplicaciones textiles, contrastan con el escote cuadrado del vestido.
La mano derecha de la joven descansa sobre una superficie plana, posiblemente un alféizar o mesa, donde se encuentran dispersas varias monedas doradas. La disposición de las monedas y la forma en que la mujer apoya su mano sugieren una actitud contemplativa, casi melancólica. El gesto no es el de exhibir riqueza, sino más bien el de reflexionar sobre ella.
La inscripción en la parte inferior del cuadro – “LAIS CORINTHIACA 1526” – introduce un elemento crucial para la interpretación. El nombre Lais evoca a la hetaira griega conocida por su belleza y vida lujuriosa, mientras que el añadido de Corinthiaca sitúa a la figura en un contexto histórico específico.
La pintura parece explorar la tensión entre la representación idealizada de la belleza femenina renacentista y una posible alusión a la moralidad cuestionable asociada con la figura de Lais. La riqueza material, simbolizada por las monedas, podría interpretarse como un signo de prosperidad pero también como un recordatorio de los placeres mundanos y sus consecuencias.
La sobriedad del fondo y la paleta cromática terrosa enfatizan la centralidad de la figura femenina y su expresión enigmática. La luz incide suavemente sobre su rostro, resaltando sus rasgos y creando una atmósfera de introspección. El autor parece proponer una reflexión sobre la naturaleza efímera de la belleza, el poder del dinero y las complejidades de la condición humana.