Andrea di Bonaiuto da Firenze – Triumph of St Thomas and Allegory of the Sciences detail2
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El primer plano está ocupado por una serie de personajes sentados en lo que parecen ser sillones o tronos, dispuestos uno tras otro a lo largo de la composición. La variedad de vestimentas sugiere una diversidad de roles o disciplinas representadas. Una mujer con un atuendo azul y blanco sostiene un pergamino abierto, posiblemente simbolizando la escritura o la ley. A su lado, un hombre con turbante y túnica parece consultar un libro, evocando el estudio y la erudición oriental.
En el centro del grupo, una figura masculina vestida de rojo, con el torso desnudo, se destaca por su posición frontal y su gesto activo: golpea un tambor o instrumento similar. Su presencia introduce un elemento dinámico que contrasta con la quietud contemplativa de los demás personajes. A ambos lados de él, otras mujeres están representadas realizando diversas actividades: una toca un órgano portátil, otra parece estar leyendo, mientras que otras más observan con expresión serena.
La paleta cromática es rica y vibrante, aunque algo apagada por el paso del tiempo. Predominan los tonos ocres, dorados, azules y rojos, creando una atmósfera de solemnidad y refinamiento. La luz parece provenir de un punto indeterminado, iluminando uniformemente las figuras y acentuando la textura de sus ropas.
Subtextualmente, la pintura podría estar aludiendo a la importancia del conocimiento y las artes en el contexto de una institución religiosa o académica. La diversidad de personajes sugiere una representación de diferentes disciplinas: teología, filosofía, música, escritura, astronomía (implícita por la presencia de un caballo con armadura en el extremo izquierdo), entre otras. El hombre que toca el tambor podría simbolizar la armonía universal o la inspiración artística necesaria para acceder al conocimiento superior. La arquitectura gótica del fondo refuerza la idea de una estructura jerárquica y ordenada, donde cada disciplina ocupa su lugar dentro de un sistema más amplio. En definitiva, se trata de una alegoría visual que celebra el poder del saber y su capacidad para elevar el espíritu humano.