Bastarolo – Mystical wedding of Saint Catherine of Alexandria and Saint Jerome
Ubicación: Academy Carrara (Accademia Carrara), Bergamo.
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En primer plano, una mujer con atuendo blanco sostiene en su regazo a un niño pequeño, posiblemente representando la inocencia o la divinidad infantil. Su expresión es serena, casi contemplativa, mientras dirige su mirada hacia una joven que se arrodilla ante ella. Esta última, vestida con ropas claras y de textura suave, parece recibir una bendición o instrucción de la mujer sentada. La postura de la joven, inclinada y sumisa, denota respeto y reverencia.
A la izquierda, un hombre anciano, desnudo hasta el torso y envuelto en una túnica roja, se acerca a la mujer con gesto protector. Su rostro, marcado por las arrugas y la barba blanca, transmite sabiduría y experiencia. La palidez de su piel contrasta con el color vibrante de la vestimenta, acentuando su figura y sugiriendo un papel de guía o mentor espiritual.
En el fondo, tras una cornisa que simula una ventana, se vislumbra la silueta de un hombre vestido con ropas oscuras. Su presencia es discreta pero significativa; parece ser un testigo silencioso de la escena, quizás representando a la razón, la fe o incluso al propio espectador invitado a reflexionar sobre lo que acontece. El paisaje montañoso que se intuye más allá de la cornisa aporta una dimensión trascendental y sugiere un contexto cósmico para el evento representado.
La iluminación es desigual, con fuertes contrastes entre luces y sombras que enfatizan las figuras principales y crean una atmósfera de misterio. La paleta cromática es rica en tonos cálidos (rojo, dorado) que sugieren pasión, divinidad y nobleza, aunque también se aprecia la presencia de colores fríos (azul, blanco) que aportan equilibrio y serenidad a la composición.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas como la transmisión del conocimiento, la iniciación espiritual, la relación entre la fe y la razón, o incluso una alegoría sobre el paso del tiempo y la sucesión generacional. La disposición de las figuras y sus gestos sugieren una jerarquía simbólica, donde la mujer con el niño ocupa un lugar central, mientras que los otros personajes desempeñan roles complementarios en su proceso de revelación o instrucción. El hombre anciano podría simbolizar la tradición, la joven representa a la nueva generación, y el observador externo invita a la reflexión sobre el significado profundo de lo representado.