Vladimir Borovikovsky – Portrait of Prince Alexander Sergeevich Dolgorukov (1769-1829)
Ubicación: State budgetary institution of culture of the Moscow region museum and exhibition complex of the Moscow region "New Jerusalem", Istra, Moscow region
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El hombre luce un uniforme militar adornado con una gran cruz distintiva sobre el pecho, indicando su rango y posición dentro de la jerarquía social. La meticulosa representación de los detalles textiles –los botones dorados, el tejido del uniforme, la textura de la banda– denota una atención al realismo que era característica de los retratos de la época. Su peinado, elevado y ligeramente despeinado, sigue las modas de la aristocracia.
En primer plano, sobre una mesa cubierta con un paño oscuro, se aprecian instrumentos de escritura: una pluma y lo que parece ser un compás o instrumento similar. Esta inclusión sugiere una faceta intelectual o administrativa del retratado, más allá de su función militar. La presencia de estos objetos podría aludir a sus responsabilidades como funcionario público o a su interés en áreas como la cartografía o la ingeniería.
El fondo es oscuro y difuso, con sugerencias de cortinas pesadas que contribuyen a la sensación de intimidad y aislamiento del personaje. No se busca crear una profundidad espacial significativa; el foco está completamente centrado en la figura principal.
La expresión facial es reservada, casi melancólica. No hay una sonrisa abierta ni una mirada directa al espectador. Más bien, se percibe una cierta introspección, quizás incluso un indicio de preocupación o cansancio. Esta ambigüedad emocional invita a la reflexión sobre el personaje y su vida.
En general, la pintura transmite una imagen de poder, dignidad y responsabilidad, pero también sugiere una complejidad interna que va más allá de la mera representación de un retrato oficial. La composición, la iluminación y los detalles seleccionados contribuyen a crear una impresión duradera del retratado como un hombre de importancia en su tiempo, con una vida marcada por el deber y quizás, por alguna carga personal.