Vladimir Borovikovsky – Portrait of the estate manager Krasnopolets of the Pskov province of the Kholm County
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
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La paleta cromática se centra en tonos oscuros y apagados, dominada por un negro profundo que envuelve la figura en su abrigo o capa. Este color contribuye a una atmósfera de seriedad y quizás incluso de cierta austeridad. El rostro del retratado emerge con dificultad de esta oscuridad, resaltando las líneas marcadas por el tiempo: arrugas profundas alrededor de los ojos y la boca sugieren una vida dedicada al trabajo y a la responsabilidad. La expresión es compleja; no se trata de una sonrisa o una mirada jovial, sino más bien de una concentración intensa, casi melancólica. Los ojos, hundidos en las cuencas, parecen observar con detenimiento, transmitiendo una sensación de experiencia y quizás un cierto cansancio.
En el fondo, a través de lo que parece ser una abertura arquitectónica o un marco, se vislumbra un paisaje rural: árboles dispersos sobre un terreno abierto. Esta inclusión del exterior no es meramente decorativa; sugiere la conexión intrínseca del personaje con su entorno y con las tierras que administra. La luz tenue que ilumina el paisaje contrasta con la oscuridad que envuelve al retratado, acentuando aún más su figura central.
La técnica pictórica parece ser realista, aunque sin una búsqueda excesiva de detalles minuciosos. El enfoque se centra en capturar la esencia del personaje: su carácter, su posición social y su relación con el mundo que le rodea. La pincelada es visible, lo cual aporta una cierta textura a la superficie del lienzo y refuerza la impresión de un retrato realizado con rapidez y eficiencia, posiblemente para cumplir con una demanda específica.
Subtextualmente, la pintura evoca temas de poder, responsabilidad y el peso de la autoridad en una sociedad rural. La figura no se presenta como un hombre ostentoso o lujoso; su vestimenta es sencilla y funcional, lo que sugiere una dedicación al trabajo por encima de las vanidades materiales. La mirada penetrante y la expresión sombría sugieren una vida marcada por decisiones difíciles y quizás también por el aislamiento inherente a una posición de liderazgo. La inclusión del paisaje rural no solo contextualiza geográficamente al personaje, sino que también simboliza su conexión con la tierra y con las personas a quienes sirve. En definitiva, se trata de un retrato que busca transmitir más allá de la mera apariencia física: una impresión duradera de un hombre definido por su oficio y por el entorno en el que ejerce su autoridad.