Vladimir Borovikovsky – Family portrait (Vasily Alexandrovich and Avdotya Silvestrovna Nebolsins with a child)
Ubicación: State Russian Museum, St. Petersburg (Государственный Русский Музей).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En este óleo, se presenta una familia compuesta por un hombre, una mujer y un niño pequeño. La escena transcurre en un entorno natural, posiblemente un parque o jardín, aunque el fondo es difuso y no ofrece detalles precisos sobre su ubicación.
El padre, situado a la derecha del encuadre, descansa recostado sobre lo que parece ser una manta o tela extendida sobre el suelo. Su vestimenta, de tonos ocres y rojizos, sugiere un estatus social acomodado. La postura es relajada, con una mano sosteniendo su cabeza en actitud pensativa y la otra apoyando un objeto alargado –quizás un libro– a su lado. Su mirada se dirige hacia el espectador, aunque carece de expresión definida; transmite cierta melancolía o introspección.
La madre, ubicada a la izquierda, está sentada con una actitud más formal. Viste un vestido azul pálido y blanco, también indicativo de buena posición económica. Sus manos están entrelazadas sobre su regazo y su rostro muestra una serenidad contenida; sin embargo, su mirada es directa y algo distante, lo que sugiere cierta reserva o incluso tristeza.
El niño pequeño, situado en el centro del cuadro, se encuentra recostado sobre la misma manta que el padre. Su piel clara contrasta con los tonos más cálidos de la vestimenta de sus padres. La expresión facial del infante es inocente y despreocupada; su mirada no se dirige a ninguna parte en particular.
Un pequeño perro blanco, situado cerca del niño, completa la composición familiar.
La luz incide sobre los rostros de los personajes, resaltando sus rasgos individuales. El uso de colores terrosos y apagados contribuye a crear una atmósfera íntima y solemne. La disposición de los personajes sugiere una unidad familiar, aunque también se percibe cierta distancia emocional entre ellos.
Subtextos potenciales: la pintura podría interpretarse como un reflejo de las convenciones sociales de la época en relación con el retrato familiar; la representación del padre pensativo y la madre reservada podrían aludir a las preocupaciones y responsabilidades asociadas a su estatus social. La presencia del niño, símbolo de continuidad y esperanza, contrasta con la melancolía que emana de los adultos. El entorno natural podría interpretarse como un refugio o espacio idealizado en contraposición a las tensiones de la vida cotidiana. En general, la obra sugiere una reflexión sobre la complejidad de las relaciones familiares y el paso del tiempo.