Jacques Koeman – Self-portrait
Navegación del álbum:

На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Una característica notable es la presencia de un cigarrillo entre sus labios, sujetado con delicadeza entre los dedos de su mano derecha. Este detalle introduce una ambivalencia en la imagen: por un lado, sugiere un momento de reflexión o pausa; por otro, podría interpretarse como un símbolo de indulgencia o incluso de desafío. La pose es ligeramente girada hacia el espectador, lo que crea una sensación de cercanía y complicidad.
El fondo, aunque oscuro, revela vagamente la silueta de objetos que podrían ser elementos propios de un estudio artístico: jarras o recipientes de cerámica, insinuando su ocupación como creador. La pincelada es visible, con trazos expresivos que contribuyen a una atmósfera introspectiva y ligeramente sombría.
La expresión del rostro es compleja; se percibe una mezcla de sabiduría, cansancio y quizás un toque de ironía. No hay una sonrisa abierta, sino más bien una sutil curvatura en los labios que sugiere una comprensión profunda de la vida y sus contradicciones. La barba blanca, cuidadosamente recortada, añade al retrato una sensación de dignidad y experiencia acumulada.
En términos subtextuales, el autorretrato parece explorar temas como el paso del tiempo, la introspección y la relación entre el artista y su oficio. El cigarrillo podría simbolizar tanto el placer efímero como la reflexión sobre la mortalidad. La oscuridad que rodea al sujeto sugiere una búsqueda de significado en medio de la incertidumbre. En general, la pintura transmite una sensación de serenidad melancólica, propia de alguien que ha vivido intensamente y contempla su legado con una mirada lúcida y honesta.