Francisco Mateos – Ya quedan pocos
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La figura de la izquierda, ataviada con un traje anaranjado y una máscara que recuerda a la de un ave, presenta una postura ligeramente encorvada, como si cargara con un peso invisible. Su expresión es difícil de discernir bajo la máscara, pero se intuye una mezcla de resignación y melancolía. En el centro, una figura envuelta en un manto verde sostiene entre sus brazos a un felino de pelaje claro. La posición de esta figura sugiere vulnerabilidad y protección; el gesto de tocarse los labios podría interpretarse como un intento de silenciar algo o de contener una emoción reprimida. A su derecha, otra figura con un capuchón rojo y una máscara que evoca la iconografía del arlequín, parece observar al frente con una expresión ambigua, entre la curiosidad y el temor.
El elemento más llamativo es, sin duda, el disco solar que se eleva sobre el horizonte. Su luminosidad intensa contrasta con la atmósfera general de opresión y desolación que emana del conjunto. El sol, tradicionalmente símbolo de vida y esperanza, aquí parece distante e inalcanzable, proyectando una luz fría y casi espectral sobre los personajes.
La textura rugosa del suelo, pintada con pinceladas gruesas y expresivas, contribuye a la sensación de inquietud y desasosiego. La repetición de patrones en el terreno podría sugerir un ciclo repetitivo, una condición cíclica de sufrimiento o pérdida.
En cuanto a los subtextos, la obra parece explorar temas como la soledad, la fragilidad humana frente a fuerzas desconocidas, y la búsqueda de consuelo en medio de la adversidad. La presencia del gato, animal doméstico por excelencia, podría simbolizar un anhelo de normalidad o una necesidad de conexión afectiva en un mundo desolado. Las máscaras que cubren los rostros de las figuras sugieren una ocultación de identidades, una pérdida de autenticidad o quizás una forma de protección frente a un entorno hostil. La composición, en su conjunto, transmite una profunda sensación de melancolía y una reflexión sobre la condición humana ante la inevitabilidad del declive y la desaparición.