Jean Auguste Dominique Ingres – Death of Leonardo da Vinci
Ubicación: Museum of Petit Palais (Musée du Petit-Palais), Paris.
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A su alrededor, una serie de personajes observan la escena con expresiones variadas: consternación, respeto, quizás incluso un dejo de melancolía. Un hombre, vestido con atuendo elegante y ostentoso, inclina el rostro hacia la figura moribunda, como si intentara comprender o consolarla. Otro personaje, situado a su lado, parece ofrecer una bebida en un vaso pequeño, gesto que podría interpretarse como un último intento de alivio o confort. Más allá, se distinguen otras figuras, envueltas en vestimentas clericales y laicas, que participan silenciosamente del momento. Un niño, vestido con ropas suntuosas, se encuentra al lado de una figura ataviada con túnica roja, observando la escena con curiosidad infantil.
La iluminación juega un papel crucial en la composición. Una luz tenue y cálida ilumina el lecho y a los personajes más cercanos, creando una atmósfera de intimidad y recogimiento. El resto del espacio se sume en la penumbra, acentuando la sensación de misterio y trascendencia que emana de la escena.
La disposición de las figuras sugiere una jerarquía social y emocional. La figura yacente ocupa el lugar central, irradiando un aura de dignidad y quietud. Los personajes que la rodean parecen inclinarse ante su presencia, reconociendo su importancia y lamentando su partida.
Subyacentemente, la pintura plantea interrogantes sobre la fragilidad de la vida, la inevitabilidad de la muerte y el peso del legado. La presencia de los personajes, con sus diferentes roles y emociones, sugiere una reflexión sobre la pérdida, el duelo y la memoria. El gesto de ofrecer la bebida podría interpretarse como un símbolo de la transitoriedad de los placeres terrenales frente a la inminencia de lo eterno. La composición en su conjunto evoca una sensación de melancolía y respeto por la figura que se desvanece, invitando al espectador a contemplar la naturaleza efímera de la existencia humana.